
Hoy es otro día, otro cualquier puto día en el que volvemos a realizar las mismas cosas, las mismas conductas rutinarias del día anterior...si fuera tan simple liberarnos de toda esta carga, esta tensión agobiante que nos cansa y nos mata diariamente yo creo que todo sería totalmente distinto. El día nos sonreiría, daría gusto levantarse temprano y ver a la gente que lo rodea con una alegría verdadera en su rostro, sin esa rivalidad individual que se le tiende a caracterizar al ser humano, y que nos limita en todo ámbito, llegando incluso a distanciarnos de algunas personas que más amamos en la vida, simplemente por atender a esos simples caprichos personales.
Descearía poder regresar un tiempo atrás, y volver a vivir los lindos momentos en que todo era felicidad y placidez, en el que todo era alegría y regocijo, en que nada importaba porque sentías ese apoyo incondicional de ciertas personas que te quieren por ser como eres, donde te perdonaban cada imbecilidad que cometías solo porque te amaban, pero hoy todo es distinto....hay personas que sí, se quedan acompañándote toda la vida, pero hay otras que cambian, y que se alejan como un simple suspiro o con un mero adiós, sin saber que llenan de angustia nuestro corazón, provocando toda una sensación de impotencia y desazón de no poder hacer nada al respecto. Hay personas que no escuchan las razones del porque, otras simplemente que se cierran y no vuelven a abrir las puertas del perdón, otras que se alejan porque suelen creer que te están haciendo daño, y no saben que lo que están provocando en el fondo es llenar de tristeza nuestra vida con su adiós, otras simplemente se quieren alejar de ti para conciliar su conciencia e intentar vivir en paz.
Hace algunos días atrás, tuve la oportunidad de leer la reflexión de un amigo, sobre el perdón, las disculpas, la sensación de vacío, el arrepentimiento, y finalmente la importancia de tener amigos. Sus palabras me cautivaron, y me hicieron pensar y replantearme algunas cosas... Es verdad con el tiempo uno tiende a mirar las cosas bellas que le ha dado la vida, ha agradecer lo que uno tiene, la familia, los amigos, el trabajo, etc; sin embargo, uno tiende en algún momento de su vida a sentir un vacio, una soledad, una inquietud que lo invade y de la cual no encuentra respuestas...si uno encuentra que todo está bien, ¿por qué tendría que pasar por esta sensación que algo le falta?. Sinceramente, creo que el tiempo da la respuestas necesarias...hay que ser capaz si de buscar, de experimentar cosas nuevas, de vivir la vida de otra manera, de plantear y replantear que cosas hice bien o mal, que cosas estoy haciendo hoy y que cosas me faltarían aún por hacer. Uno tiene un propósito en la vida, y hay que saber descubrirlo, pese a las limitaciones que se le presenten en la vida. No hay que olvidar nunca que existen esas personas que te apoyan y que de alguna manera te guían, te orientan y te aconsejan sobre tus conductas y tu manera de pensar, pero finalmente es uno quien decide qué camino seguir, y es en ese camino donde hay quienes caminan contigo y quienes de alguna manera se quedan atrás, y esas personas que te siguen son las que te aman, te quieren y te respetan como eres. Hay quienes tienden a arrepentirse, y ahí es cuando tú tienes que saber perdonar si tú realmente quieres y lo sientes necesario...
Finalmente, hoy sigue siendo un puto día de esos otros días que he vivido, pero que sin embargo en algo cambio, y es que hoy he abierto un espacio donde he salido de la rutina y he podido plasmar algunas ideas que recorrían mi pensar…