viernes, 23 de octubre de 2009

El lamento de un inocente…


Es verdad, quizás la vida me ha proporcionado momentos muy felices de lo cual me siento profundamente agradecido, sin embargo, podría afirmar que uno suele dar mayor importancia a los momentos en donde uno ha sufrido; puede ser por la gran carga emocional que emana una situación angustiante, donde tu integridad como persona se ve visiblemente comprometida. Está claro que la personalidad, y el estilo de afrontamiento que cada uno tiene, va a permitir salir adelante ante cada crisis que se le pueda presentar, pero para la gran mayoría no siempre le resulta tan sencillo sin antes pasar por una inestabilidad emocional que muchas veces suele traducirse en negación, odio y depresión. Depresión…que fuerte es describir y vivir esta sensación, este estado de abatimiento e infelicidad que puede ser transitorio y en el más oscuro de los casos permanente, que no te muestra escapatorias, que te encierra, te bloquea, que te sientes abatido, que te sientes sin ganas de hacer las cosas que más te gustan hacer, pensamientos que te descontrolan y que te perturban tu conciencia tan inocente. Quisiera encontrar un lugar donde pueda expresar las emociones más ocultas de mi corazón, para encontrar quizás un alivio que me libere de toda esta tensión que desencadenó el estado por el cual estoy pasando. ¿Es que no hay lugar en este mundo donde uno pueda estar tranquilo y en paz? La verdad ya no se qué pensar…


A veces me suelo preguntar, ¿Por qué gente tan humana y buena de corazón, suele vivir momentos tan crudos, tan fuertes; existiendo tanta gente del bando contrario, que no hacen más que provocar sufrimiento y daño a personas inocentes, y que disfrutan de la vida sin sufrir malestar en su corazón?. ¿Cómo puede vivir tranquila esa gente que cuyo objetivo sólo es causar daño y más daño?... resulta tan complejo encontrar respuestas a estas interrogantes, y quizás a un sin número de otras que estarían rodeando la mente de cada ser humano. Quizás, pueda encontrar respuestas más adelante un futuro próximo, por el momento solo cabe tener paciencia y esperar…Sin embargo, he encontrado un medio de expresión, donde las ideas y los sentimientos quedan plasmados por medio de la escritura…

NO AL RACISMO, IGUALDAD PARA VIVIR, DIVERSIDAD PARA CONVIVIR…


Hoy en día se suele ver -y pese a las leyes existentes dentro de contextos determinados, junto a la presencia de comunicados oficiales que se han redactado en función del respeto a la igualdad de los derechos entre las personas y el derecho a vivir y gozar la vida pese a las diferencias existentes entre individuos- algunos actos de violencia, xenofobia y de racismo, por grupos que en algunas ocasiones suelen ser conocidos por la sociedad, pero no siempre controlados por estos, que, dejan muestra en sus actitudes, en sus símbolos y en sus acciones de un fanatismo e intransigencia que atenta contra el respeto y contra el derecho de las personas. Ante tales eventos surge el preguntarse entonces, ¿Dónde están las leyes, y los organismos que velan por el bienestar integro de los individuos dentro de la sociedad? Resulta algo interesante de poder analizar, pero que sin embargo, no se debe culpar del todo a las organizaciones, ya que el actuar comienza y parte de uno mismo, de la conciencia de cada persona que puede ayudar para que no se repitan los actos de discriminación y agresión que todos conocemos.


Ante los actos racistas, no podemos permanecer impasibles; sin embargo, en innumerables ocasiones no tendemos a inmutarnos por la realidad que se presenta frente a nuestros ojos. Entonces, ¿Qué hay que hacer para que reaccione la gente?, ¿es necesario esperar a que ocurran grandes desgracias para que recién se tome conciencia de la realidad que estamos viviendo a diario?... creo que ante esta última pregunta, se suele hallar la respuesta ante tales dudas que puedan surgir; es de esperar que ocurran hechos impactantes para que se inicien actos que puedan detener, paralizar por un lapso de tiempo y posiblemente, en mayor medida prevenir futuras consecuencias. Dentro del todo, esta tendencia, esta actitud y conducta que adoptamos a diario, me parece de lo más incomprensible; generando en mi una especie de angustia y desolación quizás el ver como ante los llamados públicos que se realizan para luchar contra estos fuertes sucesos – donde se ven perjudicados hombres, mujeres y hasta niños de por medio-, solo algunos proceden, la imperceptible parte de este mundo globalizado actúa, pero… ¡donde está el corazón, la conciencia del otro porcentaje de gente!, que esperan para poder actuar!. Siento que somos seres que tendemos a esperar a que lleguen las cosas más que ir por ellas, no somos proactivos, no buscamos soluciones; solo dejamos que otros consigan los resultados por nosotros, y una vez que se visualiza el camino libre y sin objeciones, recién solemos actuar. ¿Pero es que no se dan cuenta de que quizás, mientras uno espera a que las cosas lleguen, están ocurriendo hechos de injusticia al otro lado del mundo?


Es tal vez, tanto lo que hay que decir al respecto a este tema de contingencia mundial, que es necesario recalcar una y otra vez que el color no importa, ni de donde provenga cada uno, lo que importa es la actitud que se tenga, aunque aún haya muchas personas reacias, que por desgracia, no lo han entendido, y que quizás jamás lo entenderán, debido a que están tan encerrados dentro de su propio mundo, que poco les importa que está marchando mal en otros ámbitos que no sean netamente de su propia vida. Es por ello que el llamado está, y siempre estará, las masas se deben mover y la población de una vez por todas debe tomar conciencia de la realidad que están viviendo hoy en día….

jueves, 22 de octubre de 2009

...Sensaciones


...Quizás resulten ser meros supuestos apresurados, pensamientos que te invaden y no te dejan vivir en paz, creencias que te corrompen e irrumpen tu realidad; y hacen que estés sumergido en lo más profundo de tu conciencia intentando encontrar alguna respuesta que te haga despertar de este sueño profundo, de esta pesadilla que transformo tu vida de de un día para otro. No logro encontrar respuestas que describan esta sensación, esta angustia y pena quizás que me está matando por dentro y que no me dejan estar sereno, para enfrentar los problemas y no visualizar un único camino...huir?. Quizás no sea el mejor camino que te lleve a una solución...pero cuando sientes que la columna de apoyo, el pilar fundamental y principal que te sostenía cada vez que tenías problemas, se ha derrumbado, no logras visualizar rumbos, caminos, vías que te hagan pensar distinto....ya que, es tanto la herida que te ha provocado que....no logras salir de ese abismo que te corroe poco a poco; sabiendo que tienes todas las cartas a favor sobre la mesa. Pese a que cuentas con gran cantidad de gente a tu alrededor, te sientes sólo y es tanta la angustia que tienes que contener para seguir siendo la misma persona como te han conocido a lo largo de estos años... es tan difícil, tan complicado todo esto...que aún no sé como dimensionar todo lo que me está sucediendo en este momento, después de un suceso que considero lamentable....